
Las naranjas en esta epoca del año alcanzan su punto ideal, muy dulces. Aunque ... no viene al caso mencionar mi postre, no ? Otro ideal me encuentro cuando Nuraihyon descarta la infantilidad y se dedica a narrar una historia sin estupides involucrada, sacando entonces un capitulo fabuloso por mas que focalice un personaje largamente ignorado. Bueno, en realidad empezaron la version animada presentando en Gyuki al primer enemigo, pero mas halla de eso apenas lo mostraron abriendo la boca en siete semanas. Entonces, lo de capitulo fabuloso -mi veredicto para el octavo- tomenlo con pinzas y desde el standar Nuraihyonesco, por supuesto alejado de awesomicidad como la de Shin Mazinga, Now and here, etc. Listas las aclaraciones, comenzaron "robando" los primeros 5 minutos entre opening y la repeticion del segmento que abrio la serie, pero desde ahi fue contenido original. Los siguientes dos minutos cruzaron katanas mientras discutian sobre el trono de los Youkais, hasta que salto sangre sin aclarar a quien pertenecia. Cortaron abruptamente hacia el flashback pero no fue que Gyuki se detuvo a contarlo, sino que el guion hizo un time out para ubicarnos en perspectiva. Eeeentonces, habia un matrimonio pudiente en epocas del japon feudal que no podia tener concebir, hasta que una luz descendio sobre la mujer y la fertilizo. Umewakamaru se llamo el primogenito y crecio feliz hasta que por intrigas politicas mataron a su padre y lo obligaron a huir con su madre. Ésta contrajo segundas nupcias y lo interno en un templo donde fue instruido prodigiosamente, pero un dia a oidos de Umemaru llegaron noticias de su madre agonizante y mando todo al carajo para ir a verla. A mitad del camino lo vencio el hambre, pero unas mujeres lo recuperaron ofreciendole comida y diciendole que sabian donde reposaba su progenitora. Eran youkais en realidad que lo llevaron ante el capo de la montaña, una araña monstruosa llamada Gyuki. Antes de matarlo se burlo del chico mostrandole restos de su madre que tenia en la garganta, porque se la habia devorado hace poco. Umemaru enloquecio y lo destrozo por dentro, descartando su humanidad y dedicandose a vengarse contra todos. Odio tanto que se volvio un Youkai el mismo, y quedandose el nombre de Gyuki levanto un clan en la montaña. Un dia llego el señor del Pandemonio -Nuraihyon original, abuelo del protagonista gay que debemos soportar- que recorria el pais mostrando que tenia el pene mas grande, asi que lucharon durante tres dias por control del territorio hasta que el albino salio ganador. En lugar de matar a Gyuki reconocio su valor y le ofrecio unirse a su clan, ganandose su respeto cuando le dijo "ciertas palabras" .... que no revelaron para hacerlas valer el proximo capitulo. Lo grato del flashback fue que no tuviera imprenta moral encima, no mostraron condenable la muerte por razones politicas del padre de Gyuki asi como tampoco brutalizaron al Youkai que devoro a su vieja, ambas cosas ocurrieron circunstancialmente y convirtieron al sujeto en un alma vengadora. Igual, aunque dijo que maldeciria el mundo no se volvio un megalomaniaco, masacro un par de siglos y fue aminorando su marcha hasta ser un Youkai maduro y compuesto que defendio su territorio del Nura cuando aquel vino buscando carroña. La narracion fue muda buena parte del tiempo, ilustrando correctamente las emociones como para entenderlas sin necesidad de aclaracion. Fue algo muy solido y que no necesito de luces y explociones para impresionar, ni tampoco metio gore for the heck of it ... aunque hubieron Youkais despanzurrados para pintar con entrañas la pared. Algunos se veian ridiculos (como siempre), por ejemplo los kappas con tridentes, las cabezas gigantes o los hombre-bigote (sin boca, solo bigotes), pero asi deberan ser las criaturas mitologicas japonesas. Seguro, hay formas de hacer ver badass hasta al mas tonto demonio, pero en las ilustraciones de tinta siempre estan dibujados asi de ridiculos. Ja, si conocieran algunas de las criaturas de mi pais se caerian de espalda. Recuerdo al pompero cuyo rasgo principal es llegar botando una pelota (¿?) o el Pitufo Enrique, famoso enano violador con miembro tan largo que lo usa de cinturon. Ops, me fui de tema. El abuelo del Nura si era badass, con la misma expresion confiada pero sumandole un perro muerto en los hombros. Tambien estaba una antepasada de Tsurara y el Karasu Tengu en version desnucadora --tamaño familiar. Algo negativo de esto es que la narrativa sufrira mucho si retroceden a las idioteces shonen-jumpianas de los primeros dias, pero lamentablemente solo queda ver y aceptar. De poco serviria dar profundidad a un obstaculo pasajero (porque Gyuki es mas papista que el Papa, solo esta probando que Rikuo tenga pelotas para tomar la jefatura) si los demas personajes continuan acartonados y unidimensionales.